La sequía y las
extremas condiciones climáticas registradas este año han sido decisivas en este
volumen de producción, fundamentalmente por la falta de disponibilidades
hídricas, las anormales altas temperaturas registradas durante las fases de
floración y cuajado del fruto, y por las olas de calor en estadios posteriores
que han requerido de restricciones al riego en algunas regiones.
Por producto, se
producirían 2.643 millones de toneladas de naranjas, lo que supone el 8,2%
menos que la campaña pasada y casi un 24% (-832.000 toneladas) por debajo de la
media de las últimas cinco, lo que redunda en el descenso ya producido el año
pasado.
La naranja será, como
es habitual, el cítrico de mayor producción, con 45,9% del total, si bien
perdería casi seis puntos de representatividad respecto a la media. El 72% de
las naranjas corresponderán al grupo navel.
La producción de
pequeños cítricos se elevará a 1,853 millones de toneladas, una cantidad
prácticamente igual a la de la pasada campaña, pero un 12,7 % por debajo de la
media de las últimas cinco. Este producto supondría el 32,2% del total
cítricos. Las satsumas representarían el 4,3% de este grupo, las clementinas el
54% y el resto de mandarinas e híbridos el 41,7%.
Por el contrario, se
estima que la producción de limones, después del bajón productivo de la campaña
pasada, se recuperará y alcanzará 1.167.444 toneladas, lo que supondría un
récord productivo. Este dato supone un 28 % más que la cosecha pasada y un 13 %
por encima de la media de los últimos cinco años.
En el caso del pomelo,
con una previsión de 79.582 toneladas, también se obtendría una cosecha mayor
que la pasada (+2%) y que la media (+2,4%), aunque el aumento sería más
moderado.
Estos datos han sido
trasladados a los representantes del sector en el transcurso de una reunión de
la mesa sectorial presidida por la directora general de Producciones y Mercados
Agrarios, Esperanza Orellana.
En el transcurso de la
reunión, se ha hecho además un repaso a las medidas de apoyo que ha puesto en
marcha el Ministerio para apoyar al sector relacionadas tanto con los efectos
negativos de la guerra de Ucrania como de la sequía, y que han permitido
inyectar directamente en las economías de los citricultores cerca de 75
millones de euros solo en ayudas directas.
España es el primer
productor de cítricos de la Unión Europea y sexto del mundo. La producción
exportada alcanza un valor medio por campaña de 3.300 millones de euros, lo que
convierte a España en el primer comercializador mundial de cítricos en fresco, con
un 25% de las exportaciones globales.